Quizás debo especificar que aún sigo creyendo en Dios, pero sólo en el concepto de que Dios es el ser supremo del universo, no tanto como padre o alguien que te escucha, como usualmente creía. No he perdido del todo la fe, hay algo que no puedo explicar que aún no me deja de dejar de creer en Dios padre por completo, pero les comentaré 4 situaciones que me han hecho pensar que la vida realmente es bastante injusta y que Dios realmente o no le importa o simplemente no puede hacer nada.
1) Una familia devota, muy devota de él, rezan siempre cuando pueden, ayudan a las personas necesitadas, son muy buenas personas con todos. No son santos obviamente pero se nota que hacen todo por ser mejores personas cada día. ¿Cuál es la respuesta de la vida? Sufrimiento extremo. No hay un día en que esa familia pueda estar en paz. Si están abajo, algo pasa que los jala aún más. Quisiera ser más específico pero por respeto a ellos, no lo haré. Pero créanme, las cosas que les pasan, si me pasaran a mí, ya hubiera dejado de rezar hace mucho tiempo.
2) Una persona se esfuerza en todo lo que hace, desde la escuela, universidad y demás estudios. Otra persona prácticamente ni le interesa nada de eso, ni siquiera se digna en levantar un libro para leerlo. ¿Resultado? La segunda persona tiene éxito y la primera no. Uno podría refutar en que pueden haber distintos factores que hicieron que estos casos se dieran, pero es bastante desalentador saber que a pesar de todo tu esfuerzo, no se den resultados proporcionales. Muchas veces es inversamente proporcional. Eso me hace cuestionar de qué vale esforzarse si al final el mundo se mueve por influencias o suerte (sí, suerte).
3) Enciendes el televisor y te encuentras con miseria e injusticia por todos lados. Gente muere y los asesinos salen libre. Mujeres son maltratadas y los agresores terminan enjuiciando a esas mujeres al final. Se repiten 3 crímenes, casi al pie de la letra y aún así los agresores salen libres a las horas de haber sido arrestados. Las marchas y reclamos no funcionan. Las autoridades están más preocupadas en cuánto tiempo les queda para seguir enriqueciéndose. Los afectados se quedan solos, rezando por una solución, esperando por la justicia que nunca llegará.
4) Personas llamadas "sacerdotes", "emisarios de Dios", etc., son quizás los que mayores atropellos cometen. Violaciones, abusos, cosas tan asquerosas que te hacen pensar "¿Qué diablos Dios?". Gente que debería ser encerrada de por vida, utilizan la ropa que debería ser la más sagrada en el mundo. Es un ironía que nunca entenderé.
Dios si acaso existe, para mí se ha vuelto como una persona bastante indiferente. Muchas personas podrían refutar que todo es parte de un plan maestro, de ser así ¿para qué rezar? Y, ¿ese plan involucra sufrimiento de gente que realmente no lo merece? ¿Qué tipo de plan asqueroso y macabro es ese? ¿Realmente la gente aprende del sufrimiento? ¿Por qué algunas personas creen que el sufrimiento es bueno?
Son varias cuestiones que llegan a mi cabeza y realmente me tienen bastante confuso. Dios para mí se ha vuelto como una especie de psicólogo imaginario al quien sólo hablo cuando quiero estallar de frustración encerrado en mi cuarto, se ha vuelto como una costumbre vacía de agradecer después de comer o de hacer la señal de la cruz cuando paso por una iglesia. Todo esto porque los rezos no funcionan, el sufrimiento seguirá pasando, la injusticia seguirá ocurriendo y gente buena seguirá en los suelos, no importa cuán fuerte te golpees el pecho o cuán fuerte reces el avemaría o el padre nuestro.
Espero poder recuperar mi fe algún día, pero como van las cosas, creo eso va a tomar mucho tiempo. Una reflexión que siempre se dice es "El cambio empieza contigo mismo", lo cual es muy cierto, pero es bastante desalentador saber que tienes un mundo asqueroso a tu alrededor que va a buscar hacerte caer en cada paso que des y tú sin Dios acompañándote.
1) Una familia devota, muy devota de él, rezan siempre cuando pueden, ayudan a las personas necesitadas, son muy buenas personas con todos. No son santos obviamente pero se nota que hacen todo por ser mejores personas cada día. ¿Cuál es la respuesta de la vida? Sufrimiento extremo. No hay un día en que esa familia pueda estar en paz. Si están abajo, algo pasa que los jala aún más. Quisiera ser más específico pero por respeto a ellos, no lo haré. Pero créanme, las cosas que les pasan, si me pasaran a mí, ya hubiera dejado de rezar hace mucho tiempo.
2) Una persona se esfuerza en todo lo que hace, desde la escuela, universidad y demás estudios. Otra persona prácticamente ni le interesa nada de eso, ni siquiera se digna en levantar un libro para leerlo. ¿Resultado? La segunda persona tiene éxito y la primera no. Uno podría refutar en que pueden haber distintos factores que hicieron que estos casos se dieran, pero es bastante desalentador saber que a pesar de todo tu esfuerzo, no se den resultados proporcionales. Muchas veces es inversamente proporcional. Eso me hace cuestionar de qué vale esforzarse si al final el mundo se mueve por influencias o suerte (sí, suerte).
3) Enciendes el televisor y te encuentras con miseria e injusticia por todos lados. Gente muere y los asesinos salen libre. Mujeres son maltratadas y los agresores terminan enjuiciando a esas mujeres al final. Se repiten 3 crímenes, casi al pie de la letra y aún así los agresores salen libres a las horas de haber sido arrestados. Las marchas y reclamos no funcionan. Las autoridades están más preocupadas en cuánto tiempo les queda para seguir enriqueciéndose. Los afectados se quedan solos, rezando por una solución, esperando por la justicia que nunca llegará.
4) Personas llamadas "sacerdotes", "emisarios de Dios", etc., son quizás los que mayores atropellos cometen. Violaciones, abusos, cosas tan asquerosas que te hacen pensar "¿Qué diablos Dios?". Gente que debería ser encerrada de por vida, utilizan la ropa que debería ser la más sagrada en el mundo. Es un ironía que nunca entenderé.
Dios si acaso existe, para mí se ha vuelto como una persona bastante indiferente. Muchas personas podrían refutar que todo es parte de un plan maestro, de ser así ¿para qué rezar? Y, ¿ese plan involucra sufrimiento de gente que realmente no lo merece? ¿Qué tipo de plan asqueroso y macabro es ese? ¿Realmente la gente aprende del sufrimiento? ¿Por qué algunas personas creen que el sufrimiento es bueno?
Son varias cuestiones que llegan a mi cabeza y realmente me tienen bastante confuso. Dios para mí se ha vuelto como una especie de psicólogo imaginario al quien sólo hablo cuando quiero estallar de frustración encerrado en mi cuarto, se ha vuelto como una costumbre vacía de agradecer después de comer o de hacer la señal de la cruz cuando paso por una iglesia. Todo esto porque los rezos no funcionan, el sufrimiento seguirá pasando, la injusticia seguirá ocurriendo y gente buena seguirá en los suelos, no importa cuán fuerte te golpees el pecho o cuán fuerte reces el avemaría o el padre nuestro.
Espero poder recuperar mi fe algún día, pero como van las cosas, creo eso va a tomar mucho tiempo. Una reflexión que siempre se dice es "El cambio empieza contigo mismo", lo cual es muy cierto, pero es bastante desalentador saber que tienes un mundo asqueroso a tu alrededor que va a buscar hacerte caer en cada paso que des y tú sin Dios acompañándote.

Comentarios
Publicar un comentario